7 de febrero de 2014

Capítulo 4: en busca del espíritu perdido

 Este es, sin duda, uno de los temas que más controversia causa dentro del mundo gyaru. Y la verdad no me extraña, nadie se pone de acuerdo a la hora de definir que es. Algunos lo definen como el sentirse gyaru, otros lo vinculan a la filosofía gyaru del “Carpe Diem”. Tampoco existe, o yo no he sabido encontrar, un lugar que explique su significado, ni siquiera sabemos si su existencia es un mito o una realidad.

Como ya dije en mi primera entrada, el origen de las gyaru es bastante incierto, incluso la etimología de la palabra tiene una procedencia incierta. Algunos apuntan que esta derivó de una marca de pantalones tejanos llamados “gurls”, que provienen de la misma época de la aparición de las gyaru, otros que es la transliteración de la palabra inglesa “Gals”, que gracias a la curiosa pronunciación del ingles por parte de los japoneses apareció la palabra Gyaru tal como la conocemos. Sea como sea, las gyaru de 1970 si surgieron con una idea revolucionaria, como un cambio en la feminidad de la mujer otorgándose un nuevo estatus de poder en la sociedad, donde ser bonita y hacerse valer no tenían porque ir por separado. Basándonos en esa idea, podemos empezar a teorizar sobre el termino “espiritu gyaru”, que en aquel entonces tenia un significado muy importante dado que era la base de su revuelta feminista. Cabe recordar que la sociedad japonesa siempre a tenido la fama de ser algo machista, las mujeres eran sirvientes y sumisas que estaban a la merced del hombre. Así que no es de extrañar que una vez japón ser abrió al mundo occidental ellas empezarán a cuestionarse si realmente querían seguir siendo ese prototipo de mujer o preferían aspirar otro modelo femenino.

De las bodicon, quienes se consideran las antecesoras de las gyaru y un puto clave para el surgimiento de estas, nos quedo la frase "Visto así porque quiero. Se que llevar estos mini vestidos no me va a dar un bonito apartamento y me va a convertir en presidenta de ninguna compañía. Visto así porque es divertido". Si os paráis a pensar ¿No os evoca un sentimiento muy gyaru?

En sus inicios, el movimiento tuvo una razón de ser mucho más profunda, la reivindicación de una sociedad más abierta y moderna, se empezó a tener cierto deseo hacia el mundo occidental y no solo se importó la moda si no también algunas costumbres. Pero ¿actualmente queda algo de ese espíritu en las gyaru de hoy en día? No se si más bien llamarlo neoespíritu, simplemente creo que parte de esa lucha se perdió en algún punto del camino y acabo creando otros ideales distintos, eso probablemente debería decírnoslo una gyaru de allí y probablemente sabríamos más. Es una pena, pero solo puedo daros mi reflexión al respecto. Lo que si permanece en el tiempo es esa pasión por la moda y el consumo, ya sea por el simple amor a las cosas “bellas y distintas” o por sus ansias de diferenciarse de lo establecido.

Entonces ¿Que pasa con ese neoespítitu?

Llamemoslo la filosofía gyaru, adaptada a los nuevos tiempos, las gyarus se presentan como mujeres descaradas y bastante despreocupadas, pero todo tiene su razón de ser. Se exagera la visión que el público Japonés tiene de ellas precisamente por que no son como “se supone que debería ser y comportarse” una señorita. La realidad es que, a pesar de ser chicas con una gran inquietud por un físico concreto, en el fondo solo quieren disfrutar de la vida a su manera. Quieren escapar de las estrictas normas y sentirse libres para hacer lo que les plazca ¿es acaso eso un delito?
Creo yo que ese es el tipo de espíritu que debería existir en todos nosotros, es importante preocuparse por el mañana pero también lo es gozar del día a día, poder salir con los amigos, dejarte la voz en un karaoke, comprarte unos zapatos bonitos, enamorarte, salir perfecta de casa y que a los 5 minutos llueva y, evidentemente, reírte de ello en un Starbucks con un café calentito.

Gracias por leerme!

2 comentarios:

  1. Me ha encantado leer esto, no puedo estar más de acuerdo! :)

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